Maria y Lucas

Nos enamoramos de las fotos de F2studio mucho antes de decidir que nos casaríamos, pero teníamos claro que si algún día llegaba el momento, ellos serían nuestros fotógrafos.

Conocimos su trabajo en la presentación del libro “¡Sí, quiero! Ideas geniales para diseñar tu boda” en Barcelona. En él, pudimos ver algunas de sus fotos y el testimonio de alguna de las parejas con las que habían trabajado. En este evento, coincidimos con una de las novias a las que habían fotografiado y nos los recomendó muchísimo, por el trato tan genial que recibieron y por lo felices que estaban con el resultado final.

Fue llegar a casa y buscar su web. Que pasada de fotos! Nada de posados, captando cada instante mágico, miradas, juego de luces, atardeceres, emociones… sólo con ver los reportajes de las bodas te entraban ganas de haber asistido a ellas, o mucho mejor, de casarte para poder vivir lo mismo.

Cuando finalmente nos decidimos a casarnos, les enviamos un mail. Recordamos perfectamente que era alrededor de Navidades y nos contestaron enseguida haciéndonos el mejor regalo: estaban disponibles para el día de nuestra boda! Que alegría! Nos emocionamos sólo con recordarlo.

Desde el primer momento el trato fue cercano, pero impecable y profesional al mismo tiempo. La boda era en Barcelona y Javier no dudó en quedar con nosotros en un par de ocasiones personalmente, para ver el lugar de la ceremonia y fiesta, así como para aclararnos cualquier duda que pudiéramos tener.

Y… llegó el día de la boda! Javier y David se presentaron al hotel y desde el minuto uno, estuvieron de un lado a otro fotografiando todo lo que iba pasando, dejando que la fiesta fluyera de manera natural. Todo el mundo quedó encantado con ellos, la verdad.

A pocos días de volver de la luna de miel recibimos el reportaje y el resultado fue espectacular e insuperable, en cada foto se notaba su talento y la pasión que ponen en su trabajo. Viéndolas, se nos cortaba la respiración de la emoción porque transmitían perfectamente todo lo que habíamos vivido ese magnífico día.

Sólo podemos decirles que un millón de gracias por todo y que volveríamos a contar con ellos sin ninguna duda.

Maria y Lucas

Maria y Lucas