Laura + Kevin: Desde Dubín con amor

Cuando intercambiamos los primero mensajes con Laura y vimos posibilidades reales de hacer nuestra primera boda en el extranjero, además para a una persona tan encantadora como Laura, no podía dejar de pensar lo afortunados que somos de dedicarnos a esto.

Una boda en Dublin, en nuestro primer año, era algo que ni en nuestros sueños mas profundos aparecía, pero que el destino quiso que pasara. Además, lo que no sabíamos en aquel momento, es que esta boda no solo iba a ser especial por ser en el extranjero, sino por muchas mas razones que ahora os contamos:

Laura es un amor de chica, siempre con una sonrisa en la boca, responsable, aunque un poco desastre y siempre preocupándose por los demás. Es dificil verla estresada, como nos demostró el día de su boda; de hecho, creo que nunca hemos visto una novia tan tranquila.

Hace unos años, cuando acabó sus estudios de Química, decidió hacer las maletas e irse a vivir a Dublín para empezar una nueva vida. Después de un tiempo allí, el destino quiso que conociera a Kevin, un irlandés de pura cepa, profesor en la universidad y cuyo gran amor, además de Laura, es la música. Os recomiendo que escuchéis algún tema de su grupo Seti the first, que es lo que estoy haciendo yo mientras escribo esto, ya que es una música ideal para inspirarse. ( Por cierto si hay algún promotor de conciertos que lea esto, que los traiga a España a tocar, que lo están deseando).

Cuando los vimos juntos por primera vez, rápidamente nos dimos cuenta de que son una de esas parejas que están hechas el uno para el otro y que pasen los años que pasen, siempe habrá amor entre ellos. En sus caras se transmitía que estaban disfrutando cada instante de la boda y que eran felices, muy felices.

La boda también fue especial, por las personas tan maravillosas que allí conocimos y con las que compartimos la boda. Desde que llegamos a casa de Laura y Kevin, hasta que aterrizamos de nuevo en España, nos encontráramos como en familia y el trato que recibimos durante esos días hace que nuestros recuerdos de la boda sean extraordinarios. Creo que no hace falta nombrarlas porque saben de sobra quienes son, sólo deciros que nunca nos olvidaremos de las cosas que allí compartimos y que siempre tendréis en nosotros unos amigos para lo que necesitéis.

Toda la familia y los invitados asistentes parecían vivir la boda con la misma intensidad que los novios. Así que podéis imaginaros el ambiente que se creó y la cantidad de emociones y sentimientos que nos acompañaron durante todo el día.

La ceremonia se celebró en el Tailors Hall, un lugar espectacular, con una luz increíble que lo inundaba todo. Si a eso, sumamos la música que tocaban los amigos de Kevin, la atmósfera de la ceremonia se convirtió en mágica. Al final, el Tailors Hall acabó siendo también el lugar donde realizamos la sesión de fotos, ya que entre el diluvio que estaba cayendo y el poco tiempo que teníamos, no había otra opción.

El convite fue en el restaurante  La Stampa, un lugar muy íntimo y con mucho encanto. Ubicado en un edificio de arquitectura típica dublinesa, el salón parecía sacado de los años 20. La cena estuvo llena de buen rollo entre los invitados y los discursos superemotivos por parte de los novios, familiares y amigos, pusieron la guinda.

Los conciertos y fiesta tuvieron lugar en the sugar club, uno de los locales de conciertos mas bonitos en los que he estado y que si váis a Dublín no podéis dejar de visitar. Kevin y algunos invitados habían preparado canciones para animar al resto de la gente de la boda. Y creo que lo consiguieron, ya que al final algunos decidieron subir a cantar sin tener nada preparado, simplemente por el buen ambiente que se había creado. Después los novios nos deleitaron con un baile en el escenario que acabó de una manera  un poco “especial” por llamarlo de alguna manera 😉

Y ahora, después de contaros un poco por encima todo lo que sucedió en la boda de Laura y Kevin, sube el volumen de los altavoces y dale al play, así podrás ver y sentir lo que allí pasó (si estas en el móvil te recomiendo que te lo guardes para después y lo veas en un ordenador, porque merece la pena)

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